domingo, 18 de marzo de 2012

Castillo de Santa Ana


          El Castillo de Santa Ana o de Las Roquetas se ha convertido desde que fuera inaugurado en mayo de 2003, en un gran centro de atención en el municipio de Roquetas de Mar. Se trata de una fortificación del siglo XVII, que durante años sirvió de refugio a los escasos habitantes con que contaba el municipio en aquella época y que residían en su mayoría en la zona del Puerto.


  Un incidente destruyó la mayor parte del edificio, dejando tan sólo una de las torres que se han conservado e integrado en el proyecto de recuperación de esta instalación histórica. La construcción del nuevo edificio se ha llevado a cabo a través de varios proyectos de Escuelas Taller, en los que se han formado un buen número de jóvenes roqueteros en diferentes profesiones.
   Una vez concluido, el castillo cuenta con numerosas salas de exposición en las que se suelen mostrar pinturas, fotografías y demás posibilidades, además de haberse celebrado en su interior conferencias y charlas. También hay que destacar el patio interior, de gran belleza, en el que suelen mostrarse esculturas principalmente y en el que también se suelen celebrar conciertos y representaciones, especialmente en los meses de verano.
    Las vistas que ofrecen las torres del mismo, son otro de los atractivos de este edificio histórico que forma parte de un triángulo cultural que el Ayuntamiento ha querido habilitar en esta zona del municipio y en el que también están presentes un auditorio al aire libre y el Faro.

 El Faro es otra de las edificaciones históricas que se conservan de Roquetas de Mar. En este caso, estuvo prestando servicio durante un largo periodo de tiempo, pero en los últimos años servía de vivienda al responsable del recinto portuario de la localidad, hasta que se construyeron las nuevas instalaciones. Entonces, esta edificación, propiedad de la Empresa Pública de Puertos de Andalucía, fue objeto de un proyecto de restauración que contó con la subvención de la Unión Europea y que permitió recuperar este hermoso edificio con el esplendor de sus inicios.

    Una vez finalizadas las obras, la Empresa Pública de Puertos de Andalucía firmó un convenio de cesión del edificio con el Ayuntamiento de Roquetas de Mar, con el fin de que fuera utilizado para fines culturales. Desde entonces, el Faro se ha convertido en una auténtica sala de exposiciones que alberga durante todo el año, normalmente en periodos de 15 días, todo tipo de exposiciones y muestras. Para ello cuenta con dos salas diferentes, en las que se suelen mostrar pinturas, esculturas, fotografías y cualquier tipo de iniciativa cultural que se quiera destacar.
Castillo de Santa Ana

Torre de Huércal-Overa



          Sobre una pequeña loma, había restos de una antigua atalaya de forma cuadrangular, sobre al que a principios del S. XX se edificó una casa de campo (García Asensio 1908 I, 302). Esta atalaya se guarneció en el año 1590, para proteger el camino de Lorca de las incursiones de piratas berberiscos (García Asensio 1980 II, 75). Su situación expuesta y en primera línea, le permitía observar y vigilar especialmente los accesos entre la sierra de Enmedio y la sierra de Almagro, a cubierto de la observación directa desde el castillo de  Huércal y del ribat de la sierra de Almagro.

     Acutalmente la antigua torre de vigilancia en la ciudad de Huércal-Overa, en España fue renovada.
                             
                                    
    Esta intervención, modesta y arriesgada a la vez, pretende mostrar la intemporalidad de las formas tradicionales, hechas por constructores y artesanos anónimos, en contraste con la naturaleza ligera, evanescente y degradable de lo contemporáneo. 

   Los objetivos principales del proyecto han sido la hacer la torre accesible y restaurar el edificio original. Los criterios seguidos son los de preservar los materiales originales siempre que sea posible, eliminando adiciones para que resurjan los elementos originales.
   Para recuperar el acceso original a la torre, se ha diseñado una escalera de acero corten. Se trata de un objeto ligero y metálico, que contrasta con la materialidad de la construcción original. Frente a la solidez de las formas rectangulares de la torre, la escalera es un elemento circular y oxidado de naturaleza provisional.  

                                                  


  

Torre de Ballabona


         Se encuentra situada en el límite de los términos municipales de Antas y Huércal-Overa, en la
margen izquierda de la Autovía del Mediterráneo, antigua CN-340 a la altura del Km 218. Corona el llamado Cerro de la Torre, con 362 metros de altitud, al que rodea desde el N0 al E la Rambla de la Ballabona. (M.M.E. hoja 1014 (Vera), E:1/50.000, coordenadas U.TM. (591.440-4.129.350).


     Se llega a través de los caminos que van a los invernaderos situados al S de dicho cerro.


     Tiene forma cilíndrica, con un diámetro de 5,15 metros y una circunferencia en su base de 16,15 metros. Está construida com mampostería de piedra pequeñas, sin formar hiladas aparentes, encontrándose sus paramentos exteriores con las llagas rejuntadas con mortero de cal. Tiene una altura máxima conservada de 7,000 metros.
    

    Su interior presenta dos plantas en alzada. La baja tiene un diámetro interior de 3,25 metros y una altura de 2,65 metros, conservándose restos de su pavimento. La opinión de especialistas debía cubrirse con un fojardo plano de rollizos de madera, hoy perdido, que apoyaba en un escalón corrido del muro, por lo que éste es de menor grosor en la planta.

     A la planta superior se accedía desde el exterior, por un hueco de puerta situado al S del que se conservan restos de jus jambas, así como también del arranque de la bovéda de mampostería que la cubría. No existen restos apreciables de la escalera de comunicación de ambas plantas.   
Torre de Ballabona
                                                                                                                                                                    










viernes, 16 de marzo de 2012

TORRE DE SAN MIGUEL CABO DE GATA :


La Torre de San Miguel se encuentra en la localidad de Cabo de Gata. Fue construida en el siglo XVI y en el siglo XX pasó a depender de la Guardia Civil.

Se encuentra en buen estado de conservación, aunque transformada. Se encuentra fortificada con baluartes que la encierran alrededor de un patio rectangular. Fue declarada Bien de Interés Cultural (BOE del 29 de junio de 1985).

A mediados del s. XVIII, durante el reinado de Fernando VI fue levantada esta torre para facilitar el asentamiento estable de la población de la zona. Estaba dotada con un cabo y dos torreros, un cabo de infantería, cuatro soldados y un artillero, contando con dos cañones de escaso calibre.

En el s. XX, hacia 1941 pasó a depender de la Guardia Civil, que asumió por entonces las competencias del cuerpo de carabineros.

La torre permanece desde que le fue transferida, bajo la jurisdicción de la Guardia Civil, que durante algún tiempo la usó como casa cuartel y sigue manteniéndola sin dicha función en la actualidad; en los años 80 del siglo XX la rodeó de una valla abaluartada, existente en la actualidad, encerrándola en una especie de patio rectangular.